UN BAÑO CON AIRE BARROCO


Este pequeño aseo tiene todo lo necesario para convertirse en un gran baño.
Conseguir que un espacio pequeño y de color negro se convierta en un lugar amplio y elegante es nuestro reto para este baño. El negro no siempre empequeñece los espacios; en este caso el color y los espejos consiguen ampliarlo.

  


El lavabo y el inodoro suspendido, junto con el plato de ducha de piedra natural consiguen que todo el negro del suelo no se interrumpa en toda la superficie y el cubo no rompa su forma.

Un papel pintado de damasco, junto con los colores grises y arena proporciona al baño ese aire barroco tan deseado. El objetivo final no es otro que proporcionar una elegancia sutil al baño.



Con la iluminación se pretende reforzar el recuerdo de ese estilo; una lámpara moderna con unas evocadoras lágrimas de cristal.


Este diseño creció y se realizó con la colaboración de Raquel Gonzalez de Heredia (Alimco).

Los gatos negros en la oscuridad no tienen color.

(Anónimo)